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El camino al camino...

  • Writer: Gabriela Velazquez
    Gabriela Velazquez
  • Mar 14
  • 6 min read

Hace unos meses tomé la decisión de hacer el camino de Santiago. Un muy buen amigo lo hizo hace algunos años y me contó un poco de su experiencia. Desde entonces tenía la espinita de algún día, recorrerlo. Hace un par de meses tomé la decisión, tomaría 4 semanas de descanso en el trabajo (el tiempo más largo que he pedido en mi vida laboral) y realizaría el camino.


Empecé la planeación, compré el vuelo y de a poco iba investigando más sobre el camino. La ruta más barata que encontré hacia Europa era un vuelo saliendo de Los Angeles (bendito Pase Anual de Volaris que me da flexibilidad de viaje). Gracias a Couchsurfing, he hecho muy buenas amistades con personas de Tijuana y Los Angeles (y el área de LA). Podría aprovechar la ciudad de inicio para visitarlos y hospedarme con ellos.


Llegó el día de moverme de Tijuana a Long Beach (para los que no conocen, está cerca de Los Angeles). Para mí ya es muy sencillo, cruzo la frontera y tomo un camión en esa dirección. Estaba en el punto de encuentro con casi una hora de anticipación. Dió la hora de salida y no teníamos noticias del camión. Usualmente si hay atrasos te avisan por correo o mensaje, pero no teníamos nada. Pasaba el tiempo y estábamos en la incertidumbre. Desgraciadamente, hoy en día la comunicación es por mensaje, a través de un chatbox operado por "inteligencia artificial". Ya sé, me leí muy abuela diciendo "en mis tiempos..." pero es más difícil obtener una respuesta de esa manera. Luego de discutir con la supuesta inteligencia porque me decía que tratara de refrescar la página, cosa que ya había hecho y arrojaba un mensaje de "no disponible", logré hablar con un agente. La respuesta fue "no tenemos información intente de nuevo en 10-15 minutos".


Para este punto, las personas que esperaban al mismo camión ya habían pasado de completos extraños a conocidos. Estábamos ahí, unidos contra un enemigo en común: la falta de respuesta de la compañía de camiones.


Alguien fue a investigar a la ventanilla. "El camión está perdido". La opinión general era "¿cómo se pierde un camión?"


Pasaron 30 minutos, 40 minutos... Volví a insistir con los agentes detrás de la página de soporte. "No tenemos información, intente en 15-20 minutos". La incertidumbre y el calor eran terribles. ¿Debería regresar a Tijuana e intentar mañana? ¿Podría buscar a mis amigos de San Diego y quedarme ahí? ¿Debería investigar otra ruta para llegar?


Me causaba ruido el cambio de plan, cuando algo cambia tan de repente me genera frustración, especialmente cuando estoy sola. Tener que pensar en alternativas, hace que mi sistema se trabe y aunque soy relativamente buena en situaciones de emergencia, me preparo para las emergencias. Tal vez debería prepararme para los cambios de planes y mi frustración sería menor...


No quería viajar otro día. Afortunadamente el vuelo a Europa no era al día siguiente, pero si quería llegar a ver a mis amigos. Había un evento planeado de Couchsurfing que se veía muy divertido y había comprado un tequila para llevarles.


Volví a insistir con el servicio al cliente. En lo que esperaba que el chatbot me conectara con alguien se acerca un chico con una actualización: "el camión no tiene GPS, va a llegar dos horas tarde". Para este momento ya teníamos una hora de espera. ¿Qué es una hora más?


Tan equivocada que estaba. Faltando diez minutos para que se cumpliera el tiempo llega una nueva actualización. El itinerario cambió, el plan es tomar el camión a Los Angeles y de ahí tomar otro camión a Long Beach, esperando una hora más.



Casi 3 horas de espera y se acerca un camión. Se estaciona y alguien va a investigar. No tenía letreros, no se veía como el camión de la compañía, el color era diferente. Regresa con el reporte "es un autobús de renta". Pero mi aplicación me dice "tu camión ha llegado". Entonces me acerco a preguntar y el conductor indica que va a Los Angeles, por parte de Flixbus (el nombre de la compañía que hasta ahora no sé por qué no les había dicho).


Empieza a escanear los pases. Y no falta el pasajero enojado que se quiere desquitar con el conductor. Su destino también era Long Beach, y cuando le preguntó al conductor si iba para allá, él le dijo que no. Mentira no fue. El conductor se veía muy sacado de onda, así que intervine (Gaby, la defensora de los underdogs).

Gaby: "La ruta cambió, nos están enviando a Los Angeles y de ahí tomaremos otro bus a Long Beach".

Conductor: "Yo no sé, a mí solo me dijeron que tenía que llevarlos a Los Angeles".

¡Entonces conecté los puntos! El camión era de renta y probablemente Flixbus lo rentó para solucionar su problema logístico. El conductor claramente no tenía idea de nada.


El pasajero se subió molesto. El conductor se quedó pasmado, en shock. Antes de seguir escaneando los boletos nos pide unos minutos. Se vé que está tratando de componerse. Le afectó la confrontación, y necesitaba tomarse un breve descanso. Le indique que todo tranquilo, que lo esperábamos.


A veces, solo necesitamos un pequeño momento y sentir que estamos acompañados. Me gustaría pensar que esa fue mi aportación al conductor, quién volvió a su labor de escanear los pases.


Subí y busqué mi asiento. Y cuál va siendo mi sorpresa cuando veo que el asiento existe, pero no hay espacio para las piernas. ¿Cómo así? Suena raro, de ver para creer pero yo no me lo creía.


¿Debería sentarme en otro lugar? El conductor avisó que el camión iba lleno. ¿Y si me sentaba en el lugar de alguien? Mi ansiedad no me permitía sentarme en el lugar que alguien más tuviera, así que me acerqué al conductor y le dije lo que pasaba.


Me indicó que podía sentarme donde quisiera, incluso al frente. "Es más, siéntese aquí" me dijo. Me gustó la oportunidad de sentarme adelante, de ver el camino. Aunque no he visto mucho por andar escribiendo sobre la experiencia.



Regresé a dónde había dejado mis cosas, el pasajero enojado estaba confundido. "¿Cómo sabes que tenemos que ir a Union Station y luego tomar otro camión?"

G: "En la app lo dice"

P: (me mira confundido) "¿Tenemos que pagarlo o cómo?"

G: "No, el viaje ya fue actualizado." Le muestro mi app y le pido su teléfono para tomarle foto y que sepa cuál es el camión que tiene que tomar.


Pude haberme quedado atrás, seguir apoyando al pasajero ahora confundido. Pero me parecía mejor irme al frente.


Ya instalada, el conductor me dice "me siento más seguro con usted aquí". Y me empezó a contar un poco de cómo le hicieron un cambio de itinerario a él también, le dijeron que tenía que olvidar su otro viaje y pasar por nosotros. Se le veía estresado, y si mi presencia le generaba paz, esa sería mi labor y mi acto de servicio del día. Yo entendía que él no era el responsable del atraso, que él fue un afectado más.


El bus tenía dos paradas que hacer para recoger otras personas, y seguramente habría más personas molestas. Fue una sola, un chico que tampoco entendía lo que pasaba. Mientras estábamos avanzando, se acercó a reclamarle al conductor y Gaby al rescate. No tuve que explicarle mucho, entendió rápido que había un plan para llegar a Long Beach, y que el conductor estaba tan perdido como todos.


Apenas salíamos de San Diego y la batería de mi celular se agotaba. Ahora dependemos de los teléfonos para muchas cosas y una de ellas era la tarjeta del transporte público. No entré en pánico. Podía pedir a algún pasajero su cargador, y lo hice. Pero no tenían el que necesitaba. El conductor me escuchó pedirlo y me dio las instrucciones para encontrarlo en su mochila.


Ahí lo entendí, la vida me sonríe y es bella conmigo. Ya puedo escuchar las palabras de mis amigos "pues claro, Gaby. Tu eres muy linda y te pasan cosas lindas." Y luego descubrí algo: ya estoy en el camino de Santiago. Este viaje previo, la antesala del viaje, es parte de El Camino de Santiago. El viaje inicio cuando salí de casa, con mi maleta al hombro y con la expectativa de hacer el viaje.


El camino al camino es parte del camino (risa nerviosa porque esa frase estuvo muy yo).


Mantuve la calma, no me dejé llevar por la frustración de tener que buscar alternativas, que cambiar mi plan de llegar hoy a Long Beach, de fluir y dejar que las cosas pasaran. Fui empática con las personas a mi alrededor.


Antes de que esto sucediera pensaba que era muy random que voy camino a un pueblo en España desde dónde empezaré a caminar. En menos de una semana me despertaré, desayunaré y empezaré a caminar hacia Santiago. Pero realmente esa es una parada más, ya empecé mi camino y estoy intrigada por saber qué más me irá mostrando este viaje.

2 Comments


firenzegui
Mar 15

O caminho se faz só caminhar. Me arrepiei quando mencionou o momento que constatou que já está no caminho. Quanta sensibilidade! Será uma grande experiência.

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Gabriela Velazquez
Gabriela Velazquez
Mar 16
Replying to

Sim! Eu estou muito feliz, cada passo é um passo mais perto na objetivo

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